El bordado serrano, Bien de Interés Cultural y atractivo turístico de la Sierra de Francia

El bordado popular de la Sierra de Francia, más conocido como “bordado serrano” está a punto de recibir la merecida y trabajada declaración de Bien de Interés Cultural de carácter Inmaterial de la Junta de Castilla y León. Su expediente está incoado desde principios de 2022 y se prevé que la tramitación se agilice en los próximos meses.

bordado serrano
© Pedro M Iglesias

 

Un reconocimiento que supone el colofón a años de investigación histórica, una recopilación de testimonios y un profundo estudio de sus orígenes, técnicas, influencias y características propias. En él han participado los Ayuntamientos de La Alberca y Mogarraz y asociaciones como Red Arrayán, plenamente involucrada en este proceso desde el inicio del procedimiento.

Gracias a esta declaración, se protegerán los procedimientos técnicos y el universo iconográfico del bordado serrano y se preservará y pondrá en valor una tradición que ha ido perviviendo de generación en generación, de madres a hijas, y que supone la confirmación también como atractivo turístico de un valor identitario que forma parte desde hace siglos del rico paisaje patrimonial de estos pueblos. De esta forma, la administración competente en materia de patrimonio, en este caso la Junta de Castilla y León, velará por su normal desarrollo, tutelando su continuidad y custodia, así como la salvaguarda y preservación sostenible de este patrimonio vivo. Se podrán ampliar las investigaciones y continuar con mejores medios y profesionalidad con el estudio de este bien de carácter inmaterial, para que perduren sus características propias sin desvirtuarse, durante siglos y generaciones.

 

Origen y materiales

 Tal y como explica la investigación llevada a cabo por la Red Arrayán, la producción del lino en la Sierra de Francia fue de tal dimensión que pudo permitir el arrierismo con este material, no es así en otras comarcas salmantinas, donde el frío o la falta de aguas hicieron imposible su cultivo en grandes cantidades. Tiene toda la lógica pensar que, con la abundancia del cultivo, los telares de lienzo tuvieran mayor producción en La Sierra de Francia y que el buen lienzo, venía de la sierra (de Francia) como el buen paño -de lana- de la sierra (de Béjar).

Siguiendo esta lógica, tampoco es de extrañar que fuera en la Sierra de Francia, donde más rollos de lino guardaban sus arcas, y que sus mujeres los decoraran con esmero y laboriosidad más que en otras comarcas.

El bordado popular serrano se realizaba sobre auténtico lienzo casero tejido en telares de la propia zona siendo de lino puro la trama y la urdimbre y así se mantuvo desde el S.XI al XVII. Más tarde, se empezó a mezclar en la trama hilos de algodón o lana. La hebra empleada es para los bordados más antiguos de lana o estambre fina. Posteriormente, se utilizó mucho la hebra de seda. Lanas y sedas se emplean en los últimos siglos de manera conjunta, pero mientras las primeras se dedican para bordar en negro las sedas se emplean en los bordados policromos. La aparición del algodón es más reciente.

En siglo XX ya se encontraba el algodón moliné, más barato y apagado que las sedas, pero mucho mejor para la limpieza de las prendas y paños. El bordado serrano, como elemento cultural vivo, ha seguido su evolución natural sobre todo a partir del siglo XIX y segunda mitad del siglo XX. Nuevas técnicas, materiales, la aparición de tintes químicos y el abandono progresivo de los telares tradicionales por otros más mecanizados han modificado progresivamente algunas de las características originales del bordado serrano, abandonando poco a poco el horror vacui característico de las antiguas composiciones. Estas nuevas composiciones son más ligeras y caladas, pero sin perder la unidad en su elaboración material y sus características propias en cuanto a técnica, motivos, composición y color.

 

Las Escuelas de bordado serrano

El bordado popular serrano tiene su epicentro en la actualidad y en el siglo XX en las localidades de La Alberca y Mogarraz, con dos escuelas diferentes en cuanto a la preferencia por procedimientos y colorido. A estas escuelas se adscriben el resto de los pueblos de la Sierra de Francia.

 La escuela Albercana se caracteriza por composiciones menos cargadas que intentan huir del “horror vacui”, característica propia del bordado serrano que como dice el origen de su expresión busca cargar de contenido todo el espacio artístico para evitar huecos o vacío. En esta escuela también predominan los tonos asalmonados.

 Mientras, en la escuela de Mogarraz se mantiene el uso de la policromía más tradicional con la utilización de los cinco colores. Esta evolución diferenciada permite que se pueda conocer y diferencias con facilidad a qué escuela pertenece cada bordado.

 

Motivos del bordado serrano

 Los motivos tradicionalmente utilizados en los bordados son reconocidos por los habitantes de la Sierra de Francia salmantina como símbolos identitarios serranos. La iconografía propia está muy ligada a la trayectoria histórica de estos municipios y deja entrever la influencia de civilizaciones orientales antiguas, renacentistas y moriscas.

En la iconografía del Bordado serrano predominan los motivos animales y vegetales (también el árbol de la vida). También aparecen algunos animales mitológicos como grifos y dragones y algún que otro gallo, mariposa, jabalí, búho o perro, pero lo más frecuente son las pájaras y leones. Aunque, en su ataurique vegetal se encuentra la característica más pronunciada, con palmetas, flor de loto, rosa asiria, y grandas abiertas y cerradas.

 Otro rasgo característico del bordado serrano es la ausencia de figuras humanas y de motivos geométricos. También destaca la ausencia de motivos meramente cristianos, aún para sus composiciones religiosas. Característica que argumenta la influencia de distintas culturas y civilizaciones, no sólo la cristiana. Y si hablamos de técnicas: “al pasado” y a “hilos contados”, son las características básicas que definen y caracterizan el bordado serrano que cuenta con más de 34 puntos diferentes.

 

El bordado serrano como atractivo turístico y cultural

 Hoy día, los bordados serranos siguen siendo parte del día a día de las gentes de la Sierra de Francia. Las mujeres siguen bordando en su afán de mantener viva una tradición que parece remontarse hasta el siglo XIV, aunque los expertos no se pongan de acuerdo en la datación.

Estos bordados también lucen en fiestas, eventos y procesiones de la zona. Los vecinos cuelgan sus mejores y más antiguos trabajos en balcones y ventanas durante las festividades y fiestas patronales, plenos de orgullo. Una tradición serrana más. Si acudes por la Sierra de Francia durante el Corpus de La Alberca o durante el Corpus y la festividad de la Virgen de las Nieves en Mogarraz podrás admirarlos todos estos ejemplos y disfrutar de una tradición centenaria en todo su esplendor.

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