La Sierra de Francia lanza un nuevo folleto sobre su oferta turística

La Mancomunidad Sierra de Francia ha lanzado una guía que recoge de forma ordenada la oferta turística de sus municipios, con el objetivo de informar a sus visitantes de la esencia y el encanto de cada uno de ellos para que puedan disfrutar de una experiencia única a través de sus rincones en función de sus intereses.

Sierra de Francia
© Javier Prieto Gallego

Cepeda -en el corazón de la Sierra de Francia- refugio de antiguas civilizaciones y culturas, conjuga tradición y artesanía y ofrece al viajero la posibilidad de disfrutar de La Senda de los Mil Colores, una experiencia apta para toda la familia y que desembocará en la vecina Madroñal, que como no puede ser de otra forma recoge su nombre de los muchos madroños que rodean su pueblo. Con un entramado típicamente serrano, celebra una vez al año la Feria de la Cereza, una de las más antiguas de la provincia, donde toda la localidad se vuelca para festejar un fruto que se ha convertido en embajador de esta localidad.

Garcibuey, se ha convertido en un vestigio del tiempo de obligada visita. Es en este valle, en la “Hoyita del Coscorrón”, el viajero puede asombrarse de igual forma con las excepcionales pinturas rupestres de la Edad del Bronce y a su vez con una reinterpretación moderna y actual: en sus calles podemos disfrutar de 19 murales de medio y gran formato de muralismo chileno entre otras propuestas que salen al encuentro del visitante.

Herguijuela de la Sierra, también atesora monjes basilios y pinturas prehistóricas. Incluso un antiguo convento medieval colgado de un precipicio a escasos kilómetros de una localidad donde su peculiar arquitectura popular nos sorprende a cada paso y su iglesia del siglo XVI dedicada a Nuestra Señora de la Asunción es una visita necesaria.

Otra parada obligada es el municipio de La Alberca, que presume con orgullo de ser el primer pueblo español declarado Conjunto Histórico en 1940 y uno de los pueblos más bonitos de España. Sus calles de piedra, entramados de madera, su cuidada arquitectura y su rica artesanía bien merecen ser uno de los destinos más visitados de nuestro país.

Las Casas del Conde, al margen del río Francia que da nombre a la Sierra, es una zona fértil y de rica y abundante naturaleza. Además del paseo agradable por sus calles empedradas, alrededor de su casco urbano encontramos bancales de olivos y vides, fértiles huertos y abundantes frutales como cerezos, higueras, manzanos, perales e incluso naranjos y limoneros. Un paraje único que nos devuelve a la vida rural.

Miranda del Castañar, es otro de los Conjuntos Históricos de la Mancomunidad desde 1970.  Villa medieval, respira pasado noble a cada rincón. Sus murallas y su castillo medieval del siglo XV nos trasladarán a un pasado, presente y futuro digno de visitar.

Mogarraz, también es Conjunto Histórico desde 1986 y presume de ser uno de los pueblos más bonitos de España. Tradiciones que aún se mantienen vivas como el bordado serrano y la joyería o sus más de 400 caños y fuentes centenarias, merecen esa denominación.

Monforte de la Sierra es gracias a sus 839 metros de altura el mirador de la Sierra de Francia. Además, ofrece un paseo tranquilo y sosegado y con sus gentes dedicadas a la apicultura, el cultivo de los frutales y de las viejas cepas.

San Martín del Castañar, es merecidamente Conjunto Histórico desde 1982 gracias a la riqueza arquitectónica que atesora, donde destaca su castillo y su puente medieval, su plaza de toros que se remonta al siglo XVIII o su iglesia de San Martín de Tours construida en el siglo XIII. Visita obligada al Centro de Visitantes de la Reserva de la Biosfera, ubicado en el interior del Castillo, así como su recorrido por Paseo de las Letras, con 80 jardineras, con frases que representan la forma de hablar de los mayores del municipio.

San Miguel de Robledo, es uno de los accesos principales a la Sierra de Francia. Caminar o montar en bicicleta por esta localidad es disfrutar de la naturaleza en estado puro, ya sea recorriendo la “Ruta Bordada” o los 7 miradores conectados entre sí que hacen de este pequeño pueblo una galería de grandes vistas.

Sequeros fue declarado Conjunto Histórico en 2004, y entre sus mayores atractivos se encuentra maravilloso entorno natural y el tradicional entramado urbano.  Con sus 950 metros de altura, ofrece al visitante otra de las más bellas miradas y perspectivas lo que le ha valido la merecida denominación de “Mirador de la Sierra”. Asimismo, el pueblo aguarda dos edificios declarados de Bien Cultural, una de las pocas plazas de toros de la zona y un teatro, dispuestos para numerosas actividades culturales.

Sotoserrano, abraza a la Comunidad vecina de Extremadura con su meandro del Melero y el río Alagón. Este enclave situado en el Parque Natural de las Batuecas cuenta con numerosos caminos y senderos que invitan a practicar senderismo y mountain bike en familia y con amigos. La floración de sus cerezos regala en primavera una postal única para el visitante.

Valero, es fruto de la historia con pinturas y antecedentes Neolíticas y leyendas godas y sarracenas de su Castillo viejo. Esta localidad es conocida internacionalmente por su apicultura. De azahar, romero, eucaliptus, tomillo, espliego, encina, brezo o de milflores entre otras, es la miel de Valero, de una calidad exquisita y que ya forma parte de la identidad de un pueblo orgulloso de su pasado.

Villanueva del Conde, cierra este recorrido de pueblos, historia, peculiaridades y patrimonio. Conjunto Histórico Artístico, Diferentes espacios emblemáticos de la localidad han sido transformados mediante actuaciones artísticas en nuevos espacios de encuentro, de forma acertada y accesible al visitante. Enclave único, también, para disfrutar de la naturaleza con los senderos, huertas y bancales de vides y su bosques de robles, alcornoques y madroños, bañados de olorosas jaras y tomillos.

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