Agosto llega con prisa a Formentera. Los ferris atracan llenos, las calas se ocupan antes del mediodía y las vacaciones se comprimen hasta que, sin avisar, ya es septiembre. En la playa de Migjorn hay un lugar que va justo al revés.
Leer másAgosto llega con prisa a Formentera. Los ferris atracan llenos, las calas se ocupan antes del mediodía y las vacaciones se comprimen hasta que, sin avisar, ya es septiembre. En la playa de Migjorn hay un lugar que va justo al revés.
Leer más