En Formentera, el ocaso es un momento de reverencia. La luz cambia de tono sin prisa, el viento marino se aquieta y el Mediterráneo adquiere una textura casi metálica. Pero hay lugares donde esa magia se intensifica. Uno de ellos es Hannah Formentera, el hotel y restaurante situado en primera línea de la playa de Migjorn, considerado uno de los mejores balcones al atardecer de toda la isla.

Esa privilegiada orientación, que cada tarde convierte la caída del sol en un acontecimiento, adquirirá el próximo 12 de agosto una dimensión extraordinaria, ya que el astro rey no sólo se pondrá sobre el mar como cada día: protagonizará un eclipse solar total que, desde Formentera, podrá contemplarse rozando el horizonte, donde el agua y el cielo se funden. La cita astronómica, en su franja horaria vespertina, convierte a Hannah y a cala Migjorn en un punto de observación excepcional para quienes buscan vivir el fenómeno en un entorno privilegiado.
Es día, el sol se pondrá dos veces en Formentera: primero al ser ocultado por la luna, y luego al desaparecer definitivamente tras el mar. Hannah estará allí, en primera línea, con la cocina encendida, todo preparado y la certeza de que algunos espectáculos no necesitan más adjetivos que los que ya pone la naturaleza.




