Japón da la bienvenida a la primavera 2026 con la llegada del sakura

En pleno invierno, cuando la lluvia y la nieve dominan el paisaje, Japón ya mira hacia la estación más esperada del año: la primavera. Con ella llega la floración de los sakura, los cerezos ornamentales que transforman el país en un escenario efímero teñido de rosa y que constituyen uno de los fenómenos naturales y culturales más emblemáticos del archipiélago.

Japón

La floración comienza mucho antes de lo que muchos viajeros imaginan. En Okinawa, los cerezos Kanhizakura abren sus primeras flores a mediados de enero, seguidos por variedades tempranas como los cerezos de Kawazu, en Shizuoka, que florecen en febrero junto a los ciruelos. El ciclo culmina en los cerezos de Chishima, los más tardíos del país, que muestran su esplendor en Nemuro, frente a las islas Kuriles, ya entrado mayo.

Entre las numerosas variedades de cerezo ornamental, destaca el Somei-Yoshino, el más representativo de Japón. Su particularidad radica en que solo puede reproducirse por injerto, ¡lo que convierte a todos los ejemplares actuales en clones del híbrido original, creado hace unos 200 años! Su crecimiento rápido y su espectacular floración lo han convertido en la variedad predominante en parques y zonas urbanas de todo el país. Sin embargo, su limitada diversidad genética lo hace vulnerable, reduciendo su esperanza de vida a entre 60 y 80 años. Esto está muy por debajo de la longevidad de los cerezos silvestres, entre los que destacan ejemplares milenarios como el espectacular Miharu Takizakura de Fukushima.

La expectación por la floración es tal que ya en el mes de diciembre organismos como la Japan Weather Association (JWA) anuncian la primera previsión oficial del año para los Somei-Yoshino. Para la temporada 2026, anunciada el pasado 18 de diciembre, los modelos meteorológicos apuntan a una floración ligeramente adelantada debido a temperaturas superiores a la media en marzo y abril. Según las últimas estimaciones, del 5 de febrero, los cerezos comenzarán a abrirse el 20 de marzo en Tokio y Nagoya, mientras que el frente floral alcanzará Sapporo el 26 de abril.

Paralelamente a las previsiones oficiales, las aplicaciones móviles especializadas se han convertido recientemente en una herramienta habitual para seguir en tiempo real el progreso del sakura. Estas plataformas ofrecen datos actualizados sobre cientos de puntos de observación en todo el país, alertas de floración inminente e incluso una agenda de actividades vinculadas a la temporada, lo que las convierten en magníficas aliadas de los viajeros.

Más allá de Tokio y Osaka: tesoros paisajísticos donde disfrutar del sakura sin multitudes

Aunque lugares como el Parque de Ueno (Tokio) o el Castillo de Osaka son mundialmente conocidos por sus sakura, Japón ofrece numerosos enclaves menos concurridos que permiten disfrutar del hanami —la tradición japonesa de contemplar la belleza de las flores— en entornos igualmente memorables:

  • Goryokaku (Hakodate, Hokkaido), una fortaleza del S.XIX con forma de estrella de cinco puntas cubierta por más de 1 500 cerezos que dibujan de finales de abril a principios de mayo uno de los paisajes más emblemáticos de Hokkaido.
  • El Parque de Hanamiyama (Fukushima, región de Tohoku), bautizado por el fotógrafo Shotaro Akiyama como «el paraíso de las flores». Sus propietarios, la familia Abe, lo abrieron gratuitamente al público en 1959 para que todos los visitantes podamos disfrutar de la belleza de sus cerezos, ciruelos, melocotoneros y magnolias.
  • El Monte Yoshino (Nara, región de Kansai), Patrimonio de la Humanidad, es uno de los destinos más emblemáticos de Japón para el hanami, con más de 30 000 cerezos de unas 200 variedades que florecen escalonadamente a lo largo de sus laderas. Si visitamos en el momento justo, desde miradores como el del Santuario Yoshimizu se abrirá ante nosotros una vista panorámica de miles de árboles en flor.
  • El Puente Kintaikyo (Yamaguchi, región de Chugoku), con su icónica estructura de cinco arcos de madera y custodiado por 3 000 cerezos, es un viaje en el tiempo al Japón feudal. En primavera, las embarcaciones tradicionales yakatabune pasean a los visitantes por el pintoresco entorno.

Tampoco hay que perderse los eventos especiales de la temporada: uno de los más esperados es el Heian Jingu Sakura Otoyo 2026, en el santuario Heian de Kioto. Coincidiendo con la floración, el recinto se abre al público en horario nocturno para que los visitantes admiren su jardín de cerezos iluminado, con el acompañamiento de actuaciones de música en directo.

Esta primavera, un año más, la temporada del hanami marcará el ritmo de la vida en Japón. Parques, castillos, jardines y riberas de ríos se llenarán una vez más de familias, grupos de amigos y compañeros de trabajo que disfrutarán de picnics bajo una suave lluvia de pétalos de color rosa. En los escaparates de las confiterías tradicionales volverán a aparecer los sakura mochi, dulce estrella de la temporada, unos pastelitos de arroz relleno de anko y envueltos en una hoja de cerezo en salmuera, mientras que los supermercados y grandes almacenes pondrán de nuevo a la venta sus productos de edición limitada inspirados en el aroma floral del sakura.

La floración del cerezo, profundamente ligada al calendario social y emocional de Japón, coincide con el inicio del año fiscal y académico en abril. Es un símbolo de nuevos comienzos, despedidas y transiciones, y un recordatorio del renacimiento de la naturaleza y la belleza efímera de la vida. Cada año, Japón se detiene unos días para celebrarla y dejarse envolver por su delicada poesía.

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