Auroras boreales, trineo de perros y esquí: el reclamo turístico de invierno en Noruega

El invierno ha llegado a Noruega un año más con todo lo que ello conlleva: auroras boreales, esquí, nieve, excursiones, trineo de perros y mucho más. El paisaje invernal de Noruega será el protagonista en cualquiera de sus actividades porque es un país con “mucha naturaleza”. Así lo explica Eugenia Fierros, directora de la Oficina de Turismo de Noruega en España, en un webinar organizado por AGENTTRAVEL que ha contado con más de 350 inscritos.

auroras boreales

Juan Carlos Cavero, director de AGENTTRAVEL, ha señalado durante su intervención que Noruega es un destino que se puede disfrutar en la temporada de invierno por su “magia y sus auroras boreales” que son “un reclamo muy potente en esta época”. De hecho, ha reconocido que el país nórdico se ha posicionado como “uno de los mejores destinos” del mundo para visionar las auroras.

Noruega es un país pequeño y poco poblado por sus condiciones geográficas y climatológicas. Fierros ha detallado que sólo viven algo más de cinco millones de personas, lo que supone una densidad de población de 13 habitantes por kilómetro cuadrado. Esto provoca que haya “muchísimo espacio y mucha naturaleza”.

Además, otro elemento natural que destaca en Noruega son sus 29 mil kilómetros de costa. Asimismo, el mar no es la única agua que baña el país, sino que en zonas del interior hay lagos, cascadas y glaciares. De esta manera, “en Noruega está muy presente el agua y la luz”, ha apuntado Fierros, haciendo referencias a la unión entre el agua y las auroras boreales.

Noruega es el país más al norte de Europa y está dentro del espacio Schengen, por lo que se puede entrar directamente con el DNI. Fierros ha subrayado que para viajar a este país tan lejano normalmente se utiliza el avión como medio de transporte.

El desplazamiento en el interior noruego es complicado por su orografía “complicada” ya que hay muchas montañas, fiordos, valles y ríos. “Moverse dentro de Noruega es un reto”, aunque “es precioso”. Algunas opciones de movilidad interna que ha concretado Fierros son el tren, los aviones y, en general, en transporte público.

A pesar de que Noruega tiene mucho que ofrecer, los principales destinos en invierno son los fiordos, las regiones del norte y Oslo.

Destinos noruegos en invierno

Oslo, capital noruega “es interesante en cualquier época del año” porque “hay cultura e historia”. Fierros ha asegurado que es “ideal” para invierno porque “ahora” está decorada con luces de Navidad, empieza a haber nieve, tiene museos interesantes y tiene montañas muy cerca. De hecho, a media hora del centro en metro se puede llegar a una estación de esquí.

Y aunque “los españoles no vamos a esquiar a Noruega”, el país tiene buenas condiciones de nieve sin necesidad de realizar esperas, apto para familias y con fácil acceso. A pesar de ello, lo más demandado en el país nórdico son las auroras boreales.

Lanzarse a buscar auroras boreales es una aventura porque no siempre se pueden ver dado que es un fenómeno atmosférico. Asimismo, “en los últimos años se están viendo más que nunca” y Noruega “es el mejor país para verlas”.

Las auroras boreales pueden verse desde distintas regiones del norte: Nordland, Finnmak, Svalbard y Troms.

Destinos para ver las auroras

En las Islas Lofoten se pueden obtener excelentes panorámicas de auroras boreales. Este archipiélago está lleno de pueblos “encantadores” que ofrecen, además, historia, cultura, naturaleza y gastronomía. Desde Lofoten se puede organizar también una excursión para avistar orcas en los meses de otoño.

Por otro lado, Tromso es la capital de las auroras boreales y un “referente” para verlas. “Es la ciudad más grande del norte de Noruega” con cerca de 65.000 habitantes. Según Fierros, “tiene muy buenos operadores” y “es difícil no ver las auroras boreales” en esta ciudad. Con todo, también ofrece museos enfocados en exploradores y en la vida polar. También se pueden programar excursiones para ver ballenas.

Alta es la ciudad más grande de la región de Finnmark. Aparte de contar con un observatorio de auroras boreales, también se puede disfrutar de la cultura sami, que es la civilización indígena del norte de Noruega, Rusia, Suecia y Finlandia. Otras actividades que se pueden hacer en Alta son visitar Cabo Norte, pasear en un trineo tirado por perros o alojarse en un hotel de hielo.

Desde Kirkenes también se pueden ver las auroras. Es la ciudad más al noreste del país y está al borde de la frontera con Rusia. En esta ciudad “destaca el safari del cangrejo real”, que consiste en “pescar un cangrejo y luego comérselo recién pescado”.

Finalmente, las Islas Svalbard están “a mitad de camino entre el polo norte y Cabo Norte” y es el lugar habitado más al norte de Europa. Es un lugar muy remoto con unas condiciones difíciles, por ello “en invierno sólo se pueden mover en moto de nieve”. Fierros ha explicado que cualquier excursión que se realice debe contar con un guía que porte un rifle por si se ve un oso polar. Este destino, aparte de auroras boreales también ofrece un safari para ver fauna de invierno como leones marinos o morsas.

Además, Fierros ha recomendado un crucero de Hurtigruten como ‘destino’ porque tiene escapadas destinadas a cazar las auroras boreales. Para ello, se alejan de la costa, lo cual facilita visionar las luces norteñas debido a la baja contaminación lumínica que hay en el mar.

El invierno no sólo está en el norte

El invierno noruego no sólo tiene su atractivo en el norte y en las auroras boreales. Para Fierros, los fiordos son “el gran olvidado del invierno”. Aunque es un destino más demandado en primavera y en verano, hay muchas actividades que se pueden hacer en los fiordos, como cruceros, excursiones al aire libre, ir a miradores o el ‘KOS’, que es “el recogimiento con la chimenea, el chocolate caliente y los calcetines calentitos”.

Las principales ciudades cercanas a los fiordos son Stavanger, Bergen y Alesund. Son ciudades “pequeñas”, fáciles de recorrer y con museos interesantes.

En los fiordos noruegos también se puede hacer esquí alpino, de travesía, de montaña o ‘ski & sail’. “Siempre hay muy buenas vistas” y es posible esquiar viendo el mar.

Otras actividades que se pueden realizar en los fiordos en inviernos es pasear en un trineo tirado por perros, excursiones con raquetas de nieve o excursiones en zodiac, entre otros. Sin embargo, “los fiordos están en funcionamiento todo el año”.

En este sentido, Fierros ha aseverado que los fiordos y el norte están muy bien conectados, de manera que se pueden organizar viajes combinando ambos destinos.

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